COMIDA, BEBIDA Y FELICIDAD

Todo empieza en 2015 cuando en un pequeño local de barrio, estábamos crear un rincón en el que el objetivo principal fuese tan simple como eso, que comieran, bebieran y fuesen felices. Con una palabra que da nombre a uno de los espectáculos naturales más bellos, “ARREBOL”. Con la honestidad como premisa, teniendo como valor seguro los productos de la zona, cercanos y maravillosos. Partiendo como base el recetario tradicional, ese recetario que me acercó la abuela día tras día y que gracias a la escuela de Hostelería de Cádiz, me enseñaron a entenderlo, ejecutarlo y transformarlo.

A partir de este humilde pero rico comienzo, alimentándonos de la curiosidad y el amor por la gastronomía del mundo, fusionamos y enlazamos constantemente ingredientes, sabores y recetas, guiándonos por los mejores jueces, nuestros clientes. Ellos hacen que nuevas propuestas sean bandera de nuestra cocina, como nuestros cucuruchos de guacamole y tartar de atún, el bocata de calamares a nuestra forma, los mejillones gallegos con todo el sabor del mar, las gyozas de pringá de la berza o el arroz cremoso de setas, trufa y queso payoyo. Platos que llevan con nosotros desde el primer día.

Durante este último año, a nuestro lema se ha sumado un cuarto elemento -Salud- ya que también entendemos la gastronomía como una forma de cuidarnos. Así lo ponemos en práctica todas las semanas con nuestro menú, en el que puedes encontrar platos emblemáticos de nuestra carta y novedades para el día a día, experimentando con sabores nuevos, platos curiosos y formas de tratar la alimentación saludable como nunca antes.

“No hay amor más sincero que el amor a la cocina.”

GEORGE BERNARD SHAW

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